Cuánto cuesta tener una mascota

Un nuevo miembro en la familia, y el costo de su mantenimiento

Thiago y Mateo, amigos inseparables.

Thiago y Mateo, amigos inseparables.

Foto: Raúl Ayrala / El Mensajero
PUBLICADO: EST May 3, 2013 7:00 pm EST

REDWOOD CITY.— Thiago salió para hacer ejercicio con su papá Mark. En casa es paciente y tranquilo; pero la brisa fresca de la bahía le despertó la curiosidad: quería correr y buscar cosas nuevas. Esa tarde nefasta, por investigar, Thiago se tragó espigas de una mala hierba que se parece al trigo, a la que llaman foxtail o cola de zorro. Algunas "flechitas" del foxtail terminaron en sus pulmones. Había que operar, o afrontar una infección mortal. Vinieron después la tomografía computada, la cirugía, el reposo y la recuperación. Hoy Mark está feliz porque Thiago se salvó. El gasto de la operación: siete mil dólares.

"Una mascota es una gran responsabilidad", nos dice en buen español Mark Dinan, dueño del perro labrador color chocolate de seis años, protagonista de la anécdota. El nombre completo de Thiago es 'Santhiago Rodrigues da Silva', en recuerdo del tiempo que Mark pasó viviendo en Brasil, años atrás.

La National Geographic calcula que en un 40% de los hogares estadounidenses hay un perro. O más, como en casa de David Ortiz, que tiene tres: dos chihuahueños y un rat terrier. David prefiere "los perros chiquitos". Para él son tan especiales que el año pasado le festejó su cumpleaños a Pepito, con pastel de perro y toda la cosa.

Responsabilidad, y gastos

Una de las sociedades protectoras de animales aquí en el Área de la Bahía es la Humane Society of Silicon Valley (HSSV). El edificio que ocupa es imponente, ultramoderno. Las mascotas están no en jaulas, si no en habitaciones vidriadas que semejan pequeños apartamentos. Michelle Suárez trabaja allí como especialista en comportamiento de mascotas. "Tenemos un contrato con la 'perrera' de Sunnyvale, y trabajamos con otras, como la de San José. Nos traemos los animalitos de esas ciudades: perros, gatos, conejos, conejillos de indias, ratoncitos de laboratorio..."

Adoptar un animalito perdido o cuyos dueños ya no pueden o quieren cuidar, es una manera más barata —y humana— de adquirir una mascota. En la Humane Society los precios varían entre 20 dólares por un hamster y 225 por un cachorrito canino. En el caso de algunos perros, a eso hay que sumarle un adicional de $125 que la Sociedad cobra en concepto de depósito para entrenamiento de obediencia. Hay que hacerlo cuando los cachorritos tienen menos de seis meses, o si son más grandes pero ladran o saltan mucho; cuando no han sido bien cuidados o han sufrido experiencias traumáticas, y en caso que se trate de perros que, por su raza, instintivamente tiendan a molestar a otros animales. El entrenamiento puede hacerse en el mismo edificio de Milpitas.

David Ortiz, que vive y trabaja en San Francisco, entrenó él mismo en obediencia y enseñó algunos trucos a Chico, Pepito y Cacomixtle "platicando con amigos, y buscando información en YouTube, en programas de televisión y en libros". Sus mascotas pasan "50% adentro y 50 por ciento" afuera de la casa. Haberlas educado es bueno para "que no te vayan a morder las patas de las mesas, o te destrocen los zapatos. Además, mantenerlos activos sirve para que a ti mismo se te quite el estrés diario", dice.

La hora de la comida

Para un compañero fiel de ochenta libras "y muy activo" como Thiago, Mark Dinan gasta "entre 35 y 40 dólares mensuales" en comida. "Compramos [la marca] IAMS para perros de tamaño grande. No es lo más caro, pero tampoco lo más barato". Mark es empresario, su compañera es latina y tiene un hijo de tres años, Mateo. Trabaja desde casa, y cerca de su escritorio en las horas de labor, está siempre Thiago echado.

David Ortiz tiene su pareja, no así hijos, y se nota que los tres perritos son su debilidad "aunque en los últimos tiempos tuve que pensar más en mi economía. Yo gastaba unos treinta dólares por semana, diez por perro, y ahora ando gastando unos 15 en comida por semana, por los tres". Tanto uno como otro entrevistado se inclinan por los alimentos nutritivos y sin ingredientes artificiales o inactivos. "Los 'treats' (premios o snacks) que les compro son libres de soya, granos y gluten, para que digieran bien y no suban de peso" dice David. Algunas veces, Thiago come "cosas de la cocina", según Mark. Y Michelle Suárez de HSSV aclara que antes de la adopción, a cada nuevo dueño se le informa qué se le dio de comer a la mascota, y recomienda que la transición a una nueva dieta "sea progresiva, para que al animal no le provoque problemas como diarrea. A algunas mascotas se les puede dar pollo o arroz, por ejemplo, pero sin especias. Ciertos condimentos o ingredientes, como la cebolla, les hacen daño".

Después de comer, hay que caminar para hacer la digestión. Y para que no quede la calle regada de "recuerdos", David usa bolsitas "ecológicas y biodegradables Poopbags. Una caja dura aproximadamente dos meses —dice— y sólo cuesta ocho dólares".

Lo primero es la salud

También en el caso de los animalitos domésticos, hay que prevenir para mantenerlos saludables. Thiago camina "media hora, todos los días del año" con Mark. "Allí lo ves ahora, echado y tranquilo porque gastó sus energías" comenta temprano en la noche, en la sala de su casa, el amo de 'Santhiago'. ¿Qué tal los gastos en medicina preventiva?: "10 dólares por mes en pastillas contra los parásitos del corazón (heartworm) y medicamentos contra pulgas y garrapatas. Calculo además unos 150 dólares anuales en chequeos y exámenes, más las vacunas". "Yo los llevo a caminar tres veces al día: media milla a la mañana, quince minutos; después del trabajo, 30 minutos, una milla; y a la noche. Llueve o truene, salimos a las mismas horas, hasta los fines de semana" comenta David. "Y busco —agrega— lugares en los que vacunan por bajo precio, como VIP en Petfood Express o la Sociedad Protectora de San Francisco, donde dan buenos descuentos, especialmente para gente de bajos recursos".

En la Humane Society también ofrecen vacunaciones a precios accesibles, dice a El Mensajero Michelle Suárez. Las mascotas que dan en adopción ya están vacunadas, y además esterilizadas o castradas. Suárez recomienda esta operación porque "aunque no haya otro perro en la casa, si por alguna razón se pierde su mascota aunque sea por corto tiempo, puede volver embarazada de otro animal que encuentre en la calle, perdido". Más cachorros, más dinero...

Espejito, espejito

Qué satisfacción para el dueño cuando huelen bien y se ven bien. Pero para mantenerlos guapos, hay que invertir. "Dejé de llevarlos al peluquero porque me salía como 150 dólares al mes" aporta David Ortiz. "Aprendí a hacerles el grooming en YouTube, y viendo la televisión". Para David, el cuidado de los dientes de sus mascotas es otra forma de ahorrar y tenerlos sanos: "Compro más [alimentos] saludables y más cosas para el cuidado bucal. Así, no corren el riesgo que se les infecten las encías. Llevarlos al dentista es súper caro, imagínate, 250 dólares por tres, es mucho. Prefiero la rutina de lavarles los dientes a diario, y me ahorro ese dinero".

Cuando tú no estás

Por razones económicas y sentimentales, el gasto al que más temen nuestros entrevistados es... el hotel para la mascota. Sale caro, aún si se consigue a una persona para quedarse con ella en la propia casa. Y el tiempo de separación estresa al amo y al animalito.

Mark nos cuenta que cuando viajó con la familia a Sudamérica, un amigo se hizo cargo de Thiago en la misma vivienda de los Dinan, a un costo diario de treinta dólares. "Cuando yo viajo —dice David— los dejo en casa con alguien que ya los conoce y que está a gusto con ellos. Un kennel (pensión para mascotas) te sale muy caro. Esta persona me cobra la mitad. Si me voy a gastar dos mil dólares por dos semanas en un hotel, mejor me gasto mil y sé que además me cuidan la casa".

Un miembro más de la familia

—¿Thiago es como un hijo más? le preguntamos a Mark Dinan.

—No, no. Una mascota no es como un hijo. Pero sí es una enorme responsabilidad. Mi perro nos da mucha alegría, es muy paciente con mi hijo..."

Después, Mark —güero, nacido en Wisconsin, latino honorario— nos enseña fotos de Mateo y Thiago: en una, el chiquilín colgó la bolsa de su mamá en el cuello del perro y lo hace modelar; en otra, Thiago parece jefe de bomberos porque Mateo le calzó una gorra roja. Thiago aguanta las travesuras del pequeño Dinan con infinita paciencia. "Es un miembro más de la familia", sonríe Mark.

Adoptar gratis o a bajo costo

-En junio, la Humane Society of Silicon Valley tendrá un evento durante el cual se podrán adoptar mascotas gratis. Consulte la página web hssv.org (en inglés).

-La Sociedad está ubicada en el 901 de la avenida Ames, en Milpitas. No es necesario vivir en el sur de la Bahía para adoptar. Horarios: lunes a viernes, 10:30 a.m. a 8:00 p.m. Sábados y domingos: 10:00 a.m a 7:00 p.m.

-Ciertos animalitos pueden ser adoptados gratis a través de un programa de "becas" de la HSSV. Pregunte al teléfono 408-262-2133. También la HSSV ofrece descuentos para adultos mayores, miembros activos de las fuerzas armadas o veteranos.

Precios para adoptar en HSSV

-Perros $175

-Cachorros caninos $225

-Gatos (incluidos cachorros) $175

-Conejos $70

-Conejillos de indias $40

-Hamsters y ratones de laboratorio $20

*La Sociedad HSSV busca voluntarios que hablen español y puedan servir como intérpretes. Usted puede anotarse en hssv.org.

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