Evidencian la división política entre los hispanos

Rubio y Castro son ejemplos claros de las diferencias políticas más marcadas entre los mexicano-estadounidenses, que constituyen el grupo latino más grande en EEUU

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Julián Castro, alcalde demócrata de San Antonio.

Julián Castro, alcalde demócrata de San Antonio.

Foto: AP
PUBLICADO: Sep, 10, 2012 12:00 am EST Sep 10, 2012 12:00 am EST print article
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WASHINGTON, D.C.- Los hispanos de mayor popularidad en las convenciones políticas de este año, el senador Marco Rubio de Florida y el alcalde Julián Castro de San Antonio, se perfilan como contrincantes en una división cultural y política que desde hace décadas mantiene separados a millones de latinos en EEUU.
Los republicanos eligieron a Rubio, un cubano-estadounidense, para presentar a Mitt Romney en la convención del partido celebrada la semana pasada. Los demócratas eligieron a Castro, un mexicanoestadounidense, como el orador principal, función que lanzó a la fama al joven Barack Obama a nivel nacional.
Si bien a menudo se los agrupa como hispanos, Rubio y Castro son ejemplos claros de las diferencias políticas más marcadas entre los mexicano-estadounidenses, que constituyen el grupo latino más grande en EEUU. Y los cubanoestadounidenses que son los más activos políticamente. A pesar de compartir un idioma común, estos dos electorados tienen historias diferentes en los Estados Unidos y la política inmigratoria hace diferencias a favor de los inmigrantes cubanos.
"Históricamente, y en las últimas décadas, los cubanos-estadounidenses tienden a ser un poco más conservadores. Por lo tanto, no es una sorpresa ver que el senador Rubio y el candidato republicano nominado para el Senado de Texas, Ted Cruz, estén haciendo campaña política como republicanos", señaló Castro a The Associated Press. "No tengo objeciones por eso. Creo que las políticas que defienden están equivocadas, no son las mejores. Pero creo que están actuando según sus creencias. Y los felicito por eso".
Rubio, de 41 años, nació en Miami. Sus padres abandonaron Cuba y emigraron a EEUU dos años y medio antes de que Fidel Castro derrocara al gobierno cubano. En el año 2010, 59% de los cubanos en EEUU habían nacido en el extranjero, conforme al Pew Hispanic Center, y tres cuartas partes eran ciudadanos estadounidenses.
Julián Castro, de 37 años, nació en EEUU. Casi el 64% de las personas de ascendencia mexicana en el país nacieron en EEUU, según el Pew Hispanic Center.
Moisés Venegas, mexicano-estadounidense, educador jubilado y activista de la comunidad latina en Albuquerque, Nuevo México, dijo que los dos grupos tienen muy poco en común, excepto la conexión histórica con España y los apellidos españoles.
"Los cubanos nunca fueron uno de nosotros", dijo Venegas. "No vienen de Chihuahua o Sonora en México ni de entornos de pobreza. Provienen de entornos acomodados y tienen una perspectiva diferente. El Partido Republicano les abrió las puertas solo a ellos".
Pedro Roig, cubano-estadounidense, abogado e investigador principal del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Estadounidenses en Miami, rebatió el concepto de que existe una rivalidad importante entre estos dos grupos. Considera que parte de la división entre los cubanoestadounidenses y los mexicanoestadounidenses se debe a la geografía, y observó que muchos miembros de la comunidad cubana valoran que se haya elegido a Castro como el orador principal de los demócratas.
"A veces los cubanoestadounidenses hemos creado un enclave en la zona del Sur de Florida, que es mucho más limitado que los establecimientos mexicanos en Estados Unidos", señaló Roig.
De los 52 millones de latinos en EEUU, 33 millones son de ascendencia mexicana, le siguen 4.7 millones que son de origen puertorriqueño y 1.9 millones que son de ascendencia cubana, según las cifras del Pew Hispanic Center. Los otros 10 grupos latinos más numerosos son: 1.8 millones de salvadoreños, 1.5 millones de dominicanos, 1.1 millones de guatemaltecos, 972,000 colombianos, 731,000 hondureños, 665,000 ecuatorianos y 609,000 peruanos, informó el centro.
En el año 2008, 9.7 millones de votantes latinos emitieron su voto en las elecciones presidenciales, de los cuales 5.2 millones fueron mexicanoestadounidenses, aproximadamente el 45% de los votantes mexicanoestadounidenses aptos para votar, según el Pew Hispanic Center. Sin embargo, cuando se trata de emitir el voto, los cubanoestadounidenses superan a los mexicanoestadounidenses: aproximadamente 713,000 cubanoestadounidenses se presentaron a votar en las elecciones de 2008, el 69% de los cubanoestadounidenses aptos para votar, indicó el centro.
Obama ganó el 47% del voto cubano en Florida ese año, conforme a datos obtenidos por The Associated Press.
En Texas, algunos candidatos republicanos lograron captar aproximadamente el 30% de los votos hispanos, que en su gran mayoría son mexicanoestadounidenses, señaló Antonio González, presidente del Proyecto de Educación de Votantes del Suroeste, con sede en San Antonio.
La inmigración plantea la división más grande entre estos grupos, ya que los cubanos tienen una forma más fácil y rápida de obtener la residencia legal y la ciudadanía. Entre los primeros inmigrantes cubanos había familias de clase alta y clase media, pero las personas que llegaron a los EEUU durante la década de 1980 no eran personas acomodadas.
Los cubanoestadounidenses comenzaron a acercarse al Partido Republicano a comienzos de la década de 1960, después de la invasión de Playa Girón (Bahía de Cochinos), un intento fracasado por derrocar a Fidel Castro. Esta fidelidad se profundizó luego de que el presidente Ronald Reagan buscara captar a los cubanos con su política anti-Castro.
EEUU enmendó la Ley de Ajuste Cubano de 1966, que otorgaba a los cubanos en el país visas provisorias y un camino hacia la ciudadanía legal, lo que se conoce en inglés como la política "wet foot, dry foot" (pies mojados, pies secos). La medida de 1995 permite a los cubanos que llegan a la costa de EEUU "con pies secos" la posibilidad de solicitar residencia legal y con el tiempo la ciudadanía. Los cubanos que son interceptados en el mar, "con los pies mojados", son devueltos a Cuba o enviados a otro país que los acepte.
En comparación, el Congreso se ha negado durante cuatro años a volver a redactar las leyes inmigratorias para otorgar residencia en EEUU a los inmigrantes en el país sin permiso legal, muchos de los cuales provienen de México. Además, el Congreso rechazó un proyecto de ley que hubiese otorgado la residencia a los inmigrantes traídos al país por sus padres, los que ingresaron o permanecieron en forma ilegal.
Si bien algunos cubanoestadounidenses esperaron durante décadas volver a una Cuba libre, muchos mexicanoestadounidenses consideran partes de EEUU como históricamente mexicanas. "No cruzamos la frontera, la frontera nos cruzó a nosotros", es un dicho muy conocido. La inmigración mexicana ha tenido un impacto importante en el crecimiento de la población de EEUU en las décadas recientes.
DeeDee Blase, fundadora de Tequila Party, con sede en Arizona, un grupo político independiente constituido principalmente por mexicanoestadounidenses, afirmó que los cubanoestadounidenses no apoyaron las políticas que eran importantes para los mexicanoestadounidenses, como la reforma migratoria y la atención a la salud, mientras que buscaban que los latinos participaran de las manifestaciones por el embargo comercial a Cuba. Blase es de origen mexicanoestadounidense.
Guarione Díaz, presidente saliente del Consejo Nacional de Cubano Estadounidenses, con sede en Miami, señaló que el resentimiento está desapareciendo a medida que más mexicanoestadounidenses se mudan a Miami y se eligen más políticos que no son cubanoestadounidenses para los cargos públicos con el fuerte apoyo de los cubanos. El matrimonio entre estos dos grupos también ha contribuido a cerrar esta división, además de la creciente unidad entre los latinos en lo que respecta a temas de acceso igualitario, señaló González.
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