Q'Vivan los sueños

comment
Share facebook Share twitter Share google

Jennifer López, Marc Anthony y Jamie King, coreógrafo de Q'Viva. Foto EFE

Jennifer López, Marc Anthony y Jamie King, coreógrafo de Q'Viva. Foto EFE

El sabor latinoamericano de Q'Viva. Foto Suministrada Q'Viva

El sabor latinoamericano de Q'Viva. Foto Suministrada Q'Viva

PUBLICADO: May, 27, 2012 12:00 am EST May 27, 2012 12:00 am EST print article
email article
increase font size decrease font size
SAN FRANCISCO.- ¿Quién podría pensar que en una academia de baile de uno de los barrios más necesitados de Colombia, o a las afueras de Chimaltenango, Guatemala, se encontraría el talento de un espectáculo latino en Las Vegas?
Los cantantes Marc Anthony y Jennifer López y el director creativo y coreógrafo Jamie King viajaron desde México hasta Tierra del Fuego, en busca de los mejores artistas que representaran la cultura y herencia latina para invitarlos a un proyecto especial que se denomina Q'Viva.
Llegar a Las Vegas para muchos es un sueño inalcanzable, pero para este selecto grupo es la oportunidad que buscaban toda su vida. El 26 de mayo, en el Hotel Mandalay el productor Simon Fuller (creador de American Idol), Marc, Jennifer y Jamie darán vida a este sueño a través de Q'Viva.
"La salsa me rescató de la calle y de las pandillas" comenta Luis Eduardo "El Mulato" Hernández creador de Swing Latino, uno de los grupos de baile de Q'Viva. Con tan sólo 10 años de edad, el Mulato ya era parte de una pandilla en el Diamante, un barrio marginado de Cali Colombia. Y aunque comenta que nunca consumió drogas, reconoce que desperdició siete años de su vida entre peleas y robos.
Gracias al ejemplo y apoyo de su madre pudo hacer un alto en el camino. El artista recuerda que en su casa se bailaba y se escuchaba salsa de día y de noche. La música y el amor por el baile fueron más fuertes y poco a poco pudo reconstruir su vida.
En la salsa este caleño ha encontrado el mejor antídoto para contrarrestar la violencia que acecha a su comunidad y hace 15 años, junto a su esposa, formó Swing Latino, un movimiento social para rescatar a jóvenes de los peligros de la calle.
"En mi ciudad la salsa es uno de los principales motores de nuestra vida, respiramos salsa, la llevamos profundamente en nuestras venas, por eso somos alegres y queremos transmitírselo al mundo", asegura.
Gracias a Swing Latino más de 700 jóvenes han podido forjar su proyecto de vida y muchos de ellos se encuentran en el extranjero como bailarines profesionales. El ejemplo de superación de "El Mulato" los ha inspirado a buscar otros horizontes donde la violencia no tiene cabida.
"Ya hemos guerreado mucho, hemos pasado por muchas situaciones difíciles y la vida nos ha dado una oportunidad para demostrarle a los jóvenes y al mundo que con sacrificio sí se pueden lograr los sueños", agrega este bailarín quien se siente orgulloso de poder representar a su país a través de Q'Viva y de impregnar el escenario de la alegría y dinamismo que caracteriza a los salseros de Colombia.

Q'Vivan las tradiciones indígenas

Sufrimiento, rechazo, falta de apoyo, sacrificios e innumerables horas de trabajo pueden enmarcar la realidad de un artista en Latinoamérica. Pero especialmente de uno indígena. Y es que como afirma el guatemalteco José Cali Cujcuy, otro de los elegidos de Q'Viva, la música de las culturas prehispánicas no es una música comercial.
"Imaginar que podríamos vivir de nuestro arte era algo muy distante, nunca pensé que podíamos llegar a este punto", comenta Luis Cali Cujcuy, quien junto con sus hermanos Érik y José conforman el grupo Música Maya.
Muchos artistas se ven obligados a ser multifacéticos para sobrevivir. Además de explorar la música y las artes plásticas, José es actor de teatro y también tiene un pequeño negocio. A pesar de tener que trabajar en distintos campos mantuvo intacto su deseo de dar a conocer la historia de sus ancestros y la huella importante que han dejado en el arte y otros sectores de la sociedad.
La humildad y sabiduría caracterizan a los Cali Cujcuy. Las necesidades propias de una familia numerosa (12 hermanos en total) les enseñó a ser recursivos, a compartir y a buscar la felicidad en las cosas simples. Aprendieron desde muy pequeños a construir sus instrumentos musicales con elementos de la naturaleza y es por eso que su música es el eco de la madre tierra.
"Estoy muy agradecido con Q'Viva por brindarnos la oportunidad de rendirle un tributo a la herencia indígena de Latinoamérica", asevera Érik, de 16 años, el menor de los hermanos. "Nos sentimos honrados de poder ser la voz de nuestros indígenas y representar a esa gente trabajadora, creativa, esa gente que lucha cada día por salir adelante y que no ha desaparecido", agrega José.
Tanto para Swing Latino como para Música Maya, Q'Viva es un encuentro de culturas, de expresiones artísticas, es pasión, furor latino, unión, emoción, una fiesta, pero también una familia. Es la posibilidad de vivir del arte y la esperanza para que muchos otros artistas escondidos en los rincones de Latinoamérica sigan creando y luchando por hacer sus sueños realidad.
Agrega un comentario