Atacan a dos diplomáticos en México (Fotos)
Elementos de la Policía Federal habrían disparado contra el vehículo
Foto: AP
MÉXICO, D.F.- Jess Hoods Garner y Stan Dove Boss habían recorrido cuatro kilómetros por un camino de terracería cuando un vehículo los alcanzó para mostrarles desde las ventanas sus armas de fuego en el tramo de la carretera Tres Marías Huitzilac, a unos 60 kilómetros al sur de la Ciudad de México.
Eran las 8:00 de la mañana. Ambos diplomáticos estadounidenses habían madrugado para visitar las instalaciones de la Armada de México en el cerro de El Capulín, Municipio de Xalatlaco, una de las zonas periféricas del Distrito Federal que pelean grupos antagónicos del crimen organizado desde la muerte del capo del cártel del Pacífico, Arturo Beltrán Leyva, en 2009.
Al ver las armas, el chofer del vehículo maniobró para evadir a los agresores y volver a la carretera, pero fue inútil: otros tres vehículos se sumaron a la persecución y descargaron las balas sobre la camioneta de la embajada de Estados Unidos en la que viajaba también un militar de la Marina.
Al menos 30 balas dispararon los desconocidos que posteriormente la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Marina Armada de México reconocerían como Policías Federal en un comunicado conjunto que describió los hechos.
En medio de la escaramuza el marino pidió auxilio a otros compañeros que se encontraban justamente en el lugar que tenía como destino la misión diplomática: El Capulín. Llegaron cuando el mal estaba hecho: los norteamericanos -de 49 y 50 años- y el militar yacían en espera de ayuda, con heridas que no ponen en peligro su vida. Otros soldados y más policías se sumaron a los operativos de emergencia; unos llevaron a los agredidos al hospital y otros trasladaron a los policías agresores al ministerio Público para rendir su declaración sobre los hechos. Al cierre de esta edición, la embajada estadounidense no se había pronunciado al respecto.
Sólo en Washington, la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, dijo que su gobierno "trabaja" con las autoridades mexicanas para investigar el incidente".
Desde que inició la guerra contra el narcotráfico, se han registrado tres ataques en contra funcionarios norteamericanos, incluyendo el perpetrado ayer. En marzo de 2010, una mujer que laboraba en el consulado de Ciudad Juárez, Leslie A. Enríquez, y su esposo Arthur H. Redelfs, fueron muertos a tiros dentro de su camioneta cuando se dirigían hacia El Paso, Texas, presuntamente por sicarios de las pandillas La Línea y los Aztecas.
Un año después, en 2011, un agente de la oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) fue asesinado y otro resultó herido al ser agredidos ayer por un grupo armado en una carretera a 47 kilómetros de San Luis Potosí (centro).
En el caso de Tres Marías, las primeras averiguaciones apuntan a una confusión o prevención: "el personal de la Policía Federal se encontraba en la zona realizando labores de persecución del delito", describió sin más el documento de prensa de la SSP.
En sus trabajos como investigadores, la Policía Federal sufrió en junio de 2010 una emboscada por parte de narcotraficantes de la Familia Michoacana en la que murieron 15 de sus elementos en la ciudad de Zitácuaro, Estado de México en uno de los golpes más duros a la inteligencia oficial.
Por otro lado, la Policía Federal, junto con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Procuraduría General de la República (PGR) son las tres dependencias de gobierno que concentran el 32% de las quejas civiles por detenciones arbitrarias o trato cruel e inhumano y abusos de todo tipo.
En 2010, policías federales hirieron de bala a un estudiante, tras el intercambio de insultos que protagonizaron con un grupo de universitarios que marchaban y se manifestaban por la paz en la fronteriza Ciudad Juárez, Chihuahua; recientemente, en el mismo estado, habitantes de los municipios rurales de Delicias y Ascensión se quejaron de extorsiones por parte de los uniformados.



















