¿Por quién votar?

comment
Share facebook Share twitter Share google
PUBLICADO: Sep, 2, 2012 12:00 am EST Sep 2, 2012 12:00 am EST print article
email article
increase font size decrease font size
En algunos meses más, y después de superar los obstáculos, solo un 50% de la población, apta para votar, podrá hacerlo.
No es casual que Estados Unidos sea uno de los países donde menos gente vota, es producto de un sistema que desalienta y en muchos casos prohíbe la participación.
A muchos les desalienta el saber que el programa de Gobierno y los candidatos no surgen del debate dentro de los partidos, si no que lo deciden, con sus millonarios aportes, el 0.03% de la población más rica. Y dentro de ese 0.03% las 340 personas que hacen el grueso de esas "contribuciones" (CNN: Democracy for sale)
Este 0.03%, no solo impone programas y candidatos, sino que coloca a sus hombres en lugares claves. Un caso emblemático fue el de Halliburton que puso a su hombre, Dick Cheney, como vicepresidente de G.W.BUSH. Esto le sirvió para quedarse con los principales negocio de la ocupación, saqueo y genocidio del pueblo iraquí.
Aunque existen algunas diferencias entre los candidatos, lo que se vota cada cuatro años es al partido que ejecutará el programa de Gobierno impuesto por el 0.03% más rico.
La pregunta es : ¿Qué hacer?
Está claro que dejar la política en mano de este 0.03% de millonarios, sin oponer resistencia no es la salida. Es preciso pensar en una alternativa al bipartidismo, llevando gente independiente y progresistas al Congreso, para que este deje de ser la escribanía donde se reparten los negocios, las corporaciones.
En lo inmediato hay que resolver qué hacer con un candidato demócrata que defraudó las expectativas y un republicano que promete algo peor.
Después que el grupo de ultraderecha Tea Party impuso al vicepresidente a la fórmula republicana, solo falta que designen a un miembro del Ku Klux Klan como secretario de Estado. Hay que tomar conciencia, que en un país, potencia militar en crisis, darle poder a grupos de fanáticos, racistas y xenófobos, es como ponerse a fumar dentro de un polvorín.
Sin otra alternativa, el voto a Obama debe ser crítico. No estamos aprobando su gestión, lo votamos a Obama para impedir que grupos de fanáticos empeoren la situación, como lo hiciera Bush.
Agrega un comentario