Estudian gracias a jardineros de la Bahía (video)
Catalino Tapia lidera una organización que otorga becas a jóvenes latinos para que continúen sus estudios.
Por una parte, 20 jóvenes inmigrantes de bajos recursos que van a ir a la universidad recibieron becas de un grupo de jardineros del Área de la Bahía, que hace 10 años decidieron crear su propia fundación.
Por otro, los asistentes a la velada tuvieron la oportunidad de escuchar a Dolores Huerta, co-fundadora del sindicato de campesinos, UFW, y quien es considerada una de las mujeres más importantes en el movimiento de defensa de los derechos civiles en este país.
"Tenemos que invertir en los jóvenes que son el futuro de la nación", le dijo Huerta a El Mensajero. "Nuestros jóvenes latinos luchan bastante para conseguir fondos para poder ir a la universidad y en muchas ocasiones no pueden acceder a becas o préstamos por su situación migratoria, por eso es tan importante la labor de Catalino Tapia y su fundación", afirmó la reconocida organizadora comunitaria y activista social.
Tapia es un jardinero mexicano que trabaja en las casas de varias personas adineradas e influyentes del Área de la Bahía. Al ver las dificultades económicas que enfrentan muchas familias de su misma comunidad para enviar a sus hijos a la universidad, decidió organizarse con otros jardineros para pedirle donaciones a los clientes ricos y así apoyar a los jóvenes para que sigan sus estudios.
Así nació la Fundación de Jardineros del Área de la Bahía en 2002, con el propósito de "otorgar becas para formar un mejor futuro", como dice su lema. Desde entonces, han entregado 112 becas, por valor de $1,500 cada una, a jóvenes de los nueve condados de la Bahía.
En esta ocasión, 20 jóvenes recibieron la ayuda financiera por parte de la fundación. "Aunque es muy poco lo que les damos, lo hacemos de corazón", comentó Tapia.
"El apoyo moral que les damos es muy grande. Queremos que sepan que ellos son my importantes para nosotros, para sus padres que hacen hasta lo imposible por enviarlos a la universidad y para toda la sociedad. Los jóvenes son el futuro del mundo", añadió.
El dinero que ofrece la fundación es muy importante para jóvenes inmigrantes como Xenia León, una joven salvadoreña de 22 años que se encontraba entre los 20 afortunados.
"Nuestros padres trabajan muy duro pero no ganan muy bien y la educación es muy costosa, así que cualquier dinero es de gran ayuda", dijo la joven quien este mes va a comenzar sus estudios en ingeniería en la Universidad CAL Poly en San Luis Obispo.
"Para mí es un honor recibir la ayuda financiera de esta fundación porque ha sido un gran trabajo para mis papás pagar por mi educación e incluso para mí que también trabajo para poder pagar por mis estudios", dijo la joven.
Durante su presentación, Dolores Huerta compartió una anécdota que escuchó en una escuela predominantemente latina de California y que le impactó. Según Huerta, la directora del plantel educativo, en una ocasión le dijo a una de sus maestras: 'para qué se preocupa por enseñarles si al final todos terminan en la cárcel'.
"Tenemos que cambiar esa percepción que muchas personas tienen de nosotros y demostrar de que somos capaces", dijo la co-fundadora de UFW quien tiene una fundación que lleva su nombre y que se encarga de promover justicia social en temas como educación, salud, desarrollo económico, participación cívica, entre otros.
Su comentario estuvo precedido de una invitación a votar. "Todos juntos podemos lograr un cambio. Tenemos que salir a votar y si no lo pueden hacer, tenemos que invitar a nuestros amigos y otros familiares que sí lo pueden hacer, para que efectivamente lo hagan", expresó.
Huerta terminó la intervención con su tradicional y conocido ¡Sí se puede!


















