Presuntamente, la presidenta del país centroamericano Laura Chinchilla viajó en un avión de una empresa fundada por un colombiano ligado a este tipo de actividades ilícitas
"Esto es una cacería de brujas que quieren hacer con nosotras y los clientes más pobres", dijo la líder del Movimiento Mujeres Unidas, que agrupa a las trabajadoras sexuales